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Ear Flap lleva más de 20 años fabricando maquinaria de embalaje, especialmente envolvedoras de cargas paletizadas automáticas y semiautomáticas. Con presencia en más de 50 países, va a presentar en Hispack su nuevo sistema de formado y encajado automático, el BPP150, en el que ha estado trabajando durante el último año y que ha desarrollado gracias a un centro de I+D+I pionero en proyectos de maquinaria de final de línea.

Hispack 2022 va a ser una de las grandes citas internacionales del sector del packaging en Europa, lo que reafirma su posición como plataforma de reencuentro de toda la cadena de valor del envase y el embalaje. Algunas de las empresas que han confirmado su asistencia, conscientes de la importancia de esta edición tras el período marcado por la pandemia, van a presentar sus novedades más esperadas. Ear Flap es una de ellas. Con la mirada puesta en retomar el contacto directo con sus clientes y proveedores, la compañía ha desarrollado en sus instalaciones de Barcelona una evolución de uno de sus equipos más demandados y ha diseñado un nuevo sistema de formado de cajas.

Conocido como BPP150, se trata de una instalación monobloque que forma cajas, introduce el contenido dentro del packaging y cierra las cajas todo en uno. De esta manera, Ear Flap pretende dar un paso más allá, ofreciendo a sus clientes un sistema que ahorra espacio, costes y asegura una alta calidad del empaquetado.

BPP150 y BPP150 detalle

Innovación y digitalización, en el centro

Gerard Márquez es el fundador de Ear Flap y sigue dirigiendo la compañía como CEO. Desde sus inicios, Márquez ha tenido muy claro que la innovación y la evolución tecnológica son un motor clave para seguir siendo competitivos y mejorar la calidad de los equipos y los servicios que ofrecen a sus clientes. Fruto de este espíritu innovador, la empresa cuenta con un centro propio de I+D+I en el que identifica y desarrolla nuevos proyectos.

Para el máximo responsable de la compañía, la digitalización es otro aspecto que está indisolublemente relacionado con la capacidad de innovar. En este sentido, Márquez asegura que “es clave para mejorar procesos, mejorar la gestión, los costes y la producción de la manera más optimizada posible con los recursos más ajustados a las necesidades en cada momento”. “La digitalización es vital y va a ser uno de los factores que va a marcar la supervivencia de una empresa a futuro”, concluye el CEO.

Otra de las señas de identidad de la empresa es la alta capacidad de ofrecer soluciones personalizadas. La empresa cuenta con tres familias de maquinaria para el embalaje: formadoras de cajas B1 semiautomáticas o automáticas para producciones de 8 a 12 cajas por minuto; cerradoras de cajas semiautomáticas o automáticas para uno o varios formatos y diferentes tipos de cerrado; y, por último, enfardadoras de cargas paletizadas, semiautomáticas o automáticas y de plataforma giratoria, brazo o anillo. Márquez enfatiza la importancia del grado de personalización: “los clientes nos demandan mucha flexibilidad en las líneas, con cambios de formato o producto adaptado a producciones más cortas y variadas, y esta capacidad de adaptación es cada vez más importante a la hora de satisfacer las necesidades de nuestros clientes”. El directivo lo resume en un concepto: trabajar y ofrecer productos on demand.


Gerard Márquez, CEO de Ear-Flap

Con la mirada puesta en el continente americano

A finales de 2021 la empresa acometió un proyecto de ampliación de instalaciones en su central de Barcelona y se pusieron en marcha los nuevos espacios dedicados a la producción y almacenaje de los sistemas semiautomáticos de empaquetado y enfardado. Las nuevas instalaciones, que añaden 5.000 metros cuadrados a los ya existentes, consolidan la nave de Barcelona como hub de producción.

El proceso de expansión de Ear Flap va más allá de su planta de Barcelona. En España han abierto recientemente delegación en Madrid y junto con las filiales en Francia y México, la compañía busca con estas aperturas ofrecer un servicio más cercano y personalizado a los clientes locales de los países en los que está presente. Además, a lo largo de este año y el que viene, la empresa espera culminar con éxito la implantación de filiales en Chile, Perú y Argentina, así como una planta de ensamblaje en Brasil. También quieren reforzar su presencia en Estados Unidos, acabando de estructurar las ventas actuales a través de una filial norteamericana.

Gerard Márquez se muestra orgulloso de su equipo, al que considera “muy motivado y cohesionado”. No obstante, la confianza en la empresa, en las personas que la integran y en el servicio que ofrecen no le hace olvidar algunos de los retos que considera cruciales para el sector de las empresas que diseñan y fabrican soluciones para packaging y final de línea. En este sentido, el portavoz afirma que no es fácil equilibrar el coste económico con el coste medioambiental y de futuro”. “Tenemos el reto de equilibrar la ecosostenibilidad con nuestro día a día y seguir siendo eficientes y rentables ofreciendo soluciones de embalaje reciclado”, añade Márquez, para quien además el e-commerce juega un papel muy importante en este sentido, al presentar importantes desafíos en materia de embalaje y transporte desde un punto de vista sostenible y con el menor impacto medioambiental posible.

Un curioso nombre con una razón de ser

Ear Flap significa orejeras en castellano. ¿Por qué llamar a una empresa Ear Flap? ¿Es un nombre apropiado para una empresa de maquinaria? ¿Genera cercanía y confianza a los clientes?

La razón de este nombre se remonta a los inicios de la empresa, cuando se empezaron a diseñar las enfardadoras y se pensó en un nombre para diferenciarlas del resto de la maquinaria. ¿Y cómo diferenciarlas de una manera visual y a la vez original?

El equipo pensó en hacerlo a través de una característica muy evidente: la parte más visible de las enfardadoras es la columna, se puede hacer cuadrada, triangular o rectangular, con los cantos vivos o redondeados, pero en el mercado ya existen multitud de máquinas con esas formas. Entonces surgió la idea de fabricar este tipo de máquinas con otro perfil diferente, y curiosamente, mientras se le buscaba un nombre, con una hoja de papel se tapó la mitad de la imagen y sorprendentemente se parecía al perfil de Mickey Mouse con sus orejas. Las orejas llevaron a las orejeras y se hizo una asociación de Ear a Ear Flap.

Tras más de 20 años de historia de Ear Flap, las orejeras siguen siendo la anécdota que les hace recordar los inicios de la marca.

Instalaciones de Ear-Flap

Cristina Benavides, colaboradora de Hispack