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¿Cómo ha sido la respuesta en términos de suministro y logística? ¿Qué debilidades han salido a la superficie? ¿Qué retos se presentan en la era post-covid? A éstas y otras cuestiones vamos a intentar dar respuesta de la mano del, director de Innovación y proyectos del Centro Español de Logística (CEL), Ramón García, y el Director de Transporte de Día Group, Pedro Gil.

En cuestión de días y de forma inesperada, la industria ha vivido tres escenarios: los sectores que han visto paralizada su actividad completamente, los que han adaptado y reorientado su negocio a fabricar productos encaminados a paliar la crisis sanitaria y, por último, aquéllos que han incrementado su actividad. Cada uno de ellos ha vivido una problemática distinta.

En el primer grupo, y más allá de las consecuencias laborales derivadas de la paralización de la actividad, como los ERTE’s, se han encontrado con problemas de sobre almacenamiento y sobre inventarios que se han tenido que gestionar sobre la marcha, con la consiguiente dificultad de los costes asociados.

En cambio, la industria que ha incrementado su actividad, centrada básicamente en la cadena de suministro sanitaria, ha tenido que afrontar pedidos muy por encima de sus previsiones. Un ejemplo lo tenemos en la demanda de batas y mascarillas en España tras la llegada del covid, que se multiplicó por 3.000. Finalmente, sectores como el alimentario y el e-commerce han incrementado su actividad y la han centrado, como es lógico, en abastecer productos de primera necesidad. La mayor demanda ha generado, a su vez, la dilatación de los plazos de entrega al cliente, así como roturas de stock en algunos casos. Un dato significativo es que en el segmento de la alimentación, se ha multiplicado entre un 5 y un 8 la demanda de productos a través del comercio electrónico, además de que en España no estaba afianzado el hábito de comprar productos de alimentación por el canal online y esto también ha influido en todo el proceso.

Todos los escenarios tienen un denominador común: esta crisis global ha impactado directamente en toda la cadena de suministro y logística pero los expertos consultados afirman que el sector ha respondido de forma muy competente y ha estado a la altura.

La adaptación al cambio, clave en un contexto de incertidumbre

Independientemente del sector, el nuevo contexto que ha traído el Covid ha significado un gran test para poner a prueba a la industria. El director de Innovación y proyectos del Centro Español de Logística (CEL), Ramón García, destaca el grado de digitalización y las herramientas de planificación que manejaban las empresas como factores determinantes a la hora de hacer frente a esta nueva situación. Y es que las empresas que ya tenían desarrollada una estrategia omnicanal consolidada se han adaptado mejor a los cambios del nuevo contexto. En este sentido, el directivo del CEL subraya la importancia que ha tomado el canal online, así como la hibridación utilizada por empresas y grandes superficies que han combinado de forma eficiente las plataformas de preparación en tienda, el canal online y la entrega híbrida con servicios como el formato click&car lanzado por distribuidores como El Corte Inglés, que consiste en recoger el pedido en la tienda física realizado previamente de forma online.

Ramón García, director de Innovación y proyectos del Centro Español de Logística (CEL)
Ramón García, director de Innovación y proyectos del Centro Español de Logística (CEL)

Los supermercados Día también han llevado a cabo cambios en sus tiendas para atender la elevada demanda y garantizar el mayor abastecimiento posible. En este sentido, el director de Transporte de Día Group, Pedro Gil, explica la conversión de algunas tiendas físicas en espacios dark store, es decir, en centros de preparación de pedidos. En esta línea, y ante la pregunta de las medidas que el grupo de distribución ha tomado para hacer frente a la complejidad logística, Pedro Gil enumera cuatro puntos que considera básicos: la logística colaborativa con otros cargadores que han acusado una disminución de la actividad; un contacto continuo con las administraciones para conceder exenciones a las restricciones habituales en cuando a cuestiones como pesos, dimensiones, horarios de conducción y caducidad de documentos; incremento de recursos en transporte y almacén; y flexibilidad en los horarios de recepción y entrega.

Pedro Gil, director de Transporte de Día Group
Pedro Gil, director de Transporte de Día Group

Para el portavoz del CEL, existe la idea generalizada que la logística es tan solo almacenamiento y transporte, pero reivindica un papel mucho más complejo y clave para el sector, y no solo en momentos como el actual. “La logística es la inteligencia que hace que los productos y servicios estén cuando tienen que estar y donde tienen que estar“, afirma García, quien considera, además, que el sector ha demostrado en esta crisis su capacidad de planificación, replanificación y adaptación. En este sentido, García señala no solo los procesos de la cadena de suministro en sí, sino también la complejidad que ha conllevado el teletrabajo para un sector altamente interconectado, interdependiente y con una elevada necesidad de sistemas con acceso a remoto, con los riesgos de seguridad que ello supone.

Sin embargo, en este nuevo escenario también han aflorado algunas debilidades. En el ámbito del transporte se ha evidenciado que no había plataformas eficientes para hacer un balance adecuado de recursos entre unos sectores y otros por desconocimiento previo. Por ejemplo, se ha dado el caso de algunos transportistas que se han quedado sin actividad y podrían haber prestado servicio a otras empresas que lo necesitaban. La lectura que se debe hacer detrás de casuísticas como ésta es que faltan canales de comunicación y plataformas colaborativas que hagan visibles los recursos y cómo acceder a ellos.

Retos y oportunidades para reinventar un futuro inmediato

Ante la pregunta, y a partir de ahora, ¿qué va a pasar? hay varias incógnitas, pero también muchas oportunidades para repensar cómo mejorar los procesos y la cadena logística. Los conceptos de seguridad e higiene van a seguir siendo temas de primer orden en los siguientes meses. En este sentido, el portavoz de Día Group considera que los EPIS, que nunca deben estar desatendidos, cobran especial relevancia. “Todos los procesos están en revisión desde la óptica de disminuir el contacto físico con el cliente, de garantizar la limpieza y desinfección del producto, y de flexibilizar las distintas formas de entrega. Además, será necesario pensar en zonas específicas, habilitadas para el tránsito o estancia de personas en las instalaciones que garanticen las necesidades mínimas, junto con los exámenes médicos en toda la cadena, que deberán de producirse con mayor regularidad“, concluye Gil.

En paralelo, también se prevé que debido a las medidas de seguridad que ya se están tomando y que van a continuar en los próximos meses, las actividades habituales del proceso logístico se ralentizarán, lo que supondrá un impacto directo en el sector. El portavoz del CEL se plantea qué porcentaje de negocios van a seguir con su actividad tras este parón de prácticamente tres meses. García ofrece datos al respecto: “en España, más del 60% de las empresas de transporte están constituidas por autónomos, y este colectivo es especialmente vulnerable tras la caída de actividad que hemos vivido, y si nos centramos en el canal Horeca, estamos viendo que 3 meses de parada sin actividad ha dejado a estos establecimientos en una situación complicada en cuanto a negocio se refiere y tenemos que ver quién sobrevive“. Por su parte, Gil advierte que “podemos encontrarnos con escasez de conductores porque los autónomos que hayan visto reducidos sus ingresos han podido desplazarse hacia otros sectores de la economía con mayor nivel de actividad, especialmente hacia el sector primario, y la disminución de empresas de transporte agravará este problema“.

Foto cedida por el Centro Español de Logística (CEL)
Foto cedida por el Centro Español de Logística (CEL)

Respecto al e-commerce, el director de Innovación y proyectos del CEL espera que la actividad se duplique en relación a cifras previas a la crisis, pasando de un 5% aproximadamente a un 10%, y destaca que el proceso logístico de las plataformas de e-commerce es diferente al que viven las tiendas físicas y que va a ser necesario seguir preparándose para ello. Además, hace un llamamiento a una cuestión que va a cambiar cuando se recupere el tráfico habitual y retomemos la actividad comercial a pleno rendimiento: “Veremos cómo evoluciona el transporte porque en período de confinamiento las entregas en ciudad eran muy ágiles pero el panorama va a cambiar” asegura.

El experto afirma que “tendremos que analizar el impacto de la bajada del canal Horeca, ya que antes de la llegada del covid, de cada 10 entregas en ciudad 4 tenían al canal Horeca como destinatario y 1 al e-commerce y algunas estimaciones apuntan a que entre un 20% y un 40% del canal Horeca no abrirá“. En paralelo, explica que “se está fomentando el uso del vehículo particular, hecho que comportará una mayor congestión del tráfico y a este punto hay que añadir que habrá más entregas a domicilio, de manera que será un proceso más capilarizado que hace unos meses, y esto tendrá consecuencias directas en la logística“.

García apunta un diagnóstico: “vamos a tener que reinventar la entrega, implementando plataformas más colaborativas y creando estándares para unificar criterios, especialmente en la última milla, en la que se compartan recursos y donde se pongan en marcha soluciones alternativas como casilleros, hubs urbanos y otras alternativas como la posibilidad de compartir camiones“. “Esto es un reto que debemos abordar de manera sistémica, ya que la ciudad es un ecosistema y la logística son las venas de ese ecosistema, y si algo positivo ha tenido esta crisis es que se ha puesto en valor y se ha reconocido el papel protagonista que tiene la logística. Ha sido y será un buen momento para atraer talento de perfiles muy diversos para repensar nuevos modelos de negocios en un sector altamente multidisciplinar” concluye el experto.

Por su parte, Pedro Gil refuerza la idea de logística colaborativa y añade la polivalencia como cuestiones clave, especialmente en el sector de la alimentación: “se ha de fomentar la utilización de vehículos con capacidad frigorífica para que puedan atender la cualquier demanda ante una bajada brusca de actividad, en sectores relacionados con la temperatura ambiente: ocio, textil, hogar, automoción. Del mismo modo, se ha de fomentar la logística colaborativa entre cargadores y transportistas para reducir el aire transportado, tener agilidad ante la variabilidad de la demanda y ganar eficiencia en la economía y medio ambiente“.

Innovación en la búsqueda de mayor sostenibilidad

La estandarización de envases y embalajes contribuye a una mayor eficiencia del proceso, pero el reto fundamental sigue siendo cómo ser más sostenibles. El aumento del e-commerce ha tenido como consecuencia una mayor generación de envases y embalajes, con el perjuicio que supone en términos de sostenibilidad. Esta situación abre una puerta para la innovación, en la medida en que hay que ver cómo conseguir ser más eficientes con menos recursos y cómo lograr el mínimo impacto medioambiental sin renunciar a la rentabilidad. Para Ramón García, “en este contexto de crisis debemos hacer un esfuerzo para seguir investigando e innovando en nuevas soluciones y las políticas deben ir encaminadas a buscar soluciones para eliminar causas y no solo paliar efectos“.

El portavoz del CEL también pone sobre la mesa el replanteamiento de si las cadenas de suministro actuales son válidas o hay que buscar nuevas fórmulas, con cadenas de suministro más cortas, relocalizando la fabricación en Europa o en España para apostar por la proximidad en lugar de depender de suministros o productos de Asia. Ante este escenario la pregunta es cómo seguir siendo competitivos, y en este punto, todo lo que tiene que ver con la I+D, la automatización de procesos y la búsqueda de talento va a ser fundamental. García también rescata la posibilidad de que España se convierta en un hub logístico de primer nivel por situación geopolítica, ventaja competitiva que ayudaría a paliar las pérdidas que se están produciendo a nivel económico.

Por su parte, Pedro Gil augura un aumento del consumo de proximidad, referente tanto al aprovisionamiento como a la distribución, y una modificación de los flujos naturales de transporte debido a la alteración de la demanda interna ya que, según el experto, los patrones estacionales y los comportamientos en el consumo en los próximos meses no van a responder a históricos, aumentando los kilómetros en vacío y encareciendo los costes de transporte a medio plazo.

Foto cedida por el Centro Español de Logística (CEL)
Foto cedida por el Centro Español de Logística (CEL)

Desde Día Group apuntan algunas tendencias de futuro a contemplar: configuraciones especiales de vehículos que maximicen las cargas, aumentando rentabilidades a los operadores y reduciendo costes a los cargadores, al mismo tiempo que facilitarán la reducción de emisiones de GEI; la potenciación de las energías alternativas, pilas de hidrógeno y vehículos eléctricos; y, en términos generales, una mayor automatización y digitalización de los procesos en toda la cadena de suministro.

No todo cambio vivido recientemente va a convertirse en un cambio estructural a futuro, pero lo que es cierto que la nueva normalidad que ya estamos viviendo está generando cambios importantes en el sector logístico. La logística colaborativa y la puesta en marcha de estrategias comunes va a cobrar especial importancia ante un futuro que presenta retos a los que hacer frente, pero a su vez, oportunidades para mejorar y optimizar toda la cadena de suministro. Hispack va a seguir siendo el punto de encuentro para impulsar y dar a conocer iniciativas, alianzas estratégicas y proyectos ambiciosos en un sector que ha demostrado su fuerza y resiliencia en momentos difíciles.

Cristina Benavides, colaboradora de Hispack